FUNCIONARIO. José Lezcano, mostrándose “duro” con humildes vendedores, pero “débil” con cuidacoches.
La municipalidad de Caacupé informó a través de las redes sociales que, a través de la Dirección de Tránsito y Seguridad, en conjunto con la Policía Municipal (sic), y el Juzgado de Faltas están realizando el despeje de vendedores apostados en las zonas sacras. Amagan sacar a los informales, pero permiten el funcionamiento de la rueda gigante y calesitas en la plaza Teniente Fariña, también considerada zona santa.

De acuerdo a la publicación oficial, la administración del intendente Diego Riveros (PLRA) “trabaja de manera coordinada para mantener el orden y la seguridad vehicular y peatonal”. Sin embargo, basta con recorrer la zona de la basílica y de la referida plaza pública para corroborar que los mal llamados “cuidacoches” se apoderaron totalmente de la vía pública en las narices de los funcionarios municipales.

PMT. Le dicen “Policía municipal”, pero no tiene normativa legal para operar como tal en las calles.
Refiere la institución comunal que se busca el ordenamiento de los vendedores que se encuentran en los alrededores de la zona céntrica, pero que “todos tienen derecho a trabajar en forma ordenada, respetando las normativas vigentes y garantizando la convivencia ciudadana”. Precisamente la municipalidad no cuenta con la Policía Municipal de Tránsito (PMT), constituida mediante normativa, por lo que no puede hacer cumplir las ordenanzas y resoluciones.
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