JUNTA. Nueva mayoría ganó la pulseada al juego de “pelota tata” del jefe comunal (captura pantalla Caacupé Noticias).
La Junta Municipal de Caacupé resolvió en sesión extraordinaria devolver los dos expedientes al intendente, Diego Riveros (PLRA), sobre el caso de doble venta del terreno municipal. Una nueva mayoría de 5 colorados y 2 liberales ganaron la pulseada a sus pares “riveristas”. El ejecutivo no cumplió con los artículos 2° y 3° de la ordenanza municipal 21/2011 para remitir los expedientes a la Junta. Además, pidieron sumario administrativo para funcionarios responsables del hecho.
En tanto, fuera del recinto de la Junta Municipal un grupo de pobladores del barrio Defensores del Chaco (San Francisco) se apostó para apoyar a la familia de Constancia Alema, la arrendataria que perdió los derechos sobre el terreno al abandonar el lote y al no abonar en tiempo y forma el arrendamiento y por la compra directa extemporánea que realizó en la municipalidad. Una hija de la arrendataria reclamó “devolución” del terreno y sostuvo que no aceptan la partición del inmueble.

ORDENANZA. Los dos artículos por los cuales la junta municipal devolvió su “pelota tata” a Riveros.
El dictamen del concejal Óscar López (PLRA), al que se sumaron los otros 6 ediles, prevaleció para rechazar y devolver los documentos al intendente. De acuerdo a la nueva mayoría en la corporación legislativa los expedientes de Constancia Alema y de Liz Rossana Escobar no cumplen con los requisitos establecidos en la ordenanza que regula el arrendamiento y venta de terrenos municipales.
Ambas partes afectadas por la doble venta, no cumplieron con el Inciso “d” del Art 2° de la ordenanza 21/2011 que estipula que entre los requisitos debieron presentar “Informe del departamento de Catastro sobre el lote solicitado en arrendamiento, anexando plano de ubicación del mismo”. Según informe interno de Catastro la misma municipalidad no cuenta con planos manzaneros actualizados en la zona, es decir arrendó y vendió a “bulto” el terreno a ambas partes.

CATASTRO. Informó a Riveros que no tenían el plano, pero igual arrendó y vendió a “bulto” el inmueble.
Así mismo, el Art 3° de la misma ordenanza establece que el intendente debió remitir los expedientes a la junta municipal “una vez cumplidos con todos los requisitos y aprobados por la Intendencia municipal…”. En el caso de Alema prescribió sus derechos sobre el inmueble municipal en virtud del Art 13° de la citada ordenanza y el pago realizado ya no correspondía.
En el caso de Escobar Ávalos-Ortellado no cumplieron con el Art 2° al no anexar el plano del terreno por falencia de la misma municipalidad y por la extemporaneidad del pago del arrendamiento y la compra directa. Otro error cometido por la administración municipal es que puede arrendar un lote convencional por persona. El terreno arrendado y vendido a ambas partes tiene 1.662m2 equivalente a 5 lotes normales de 360m2, trasgrediendo el Art 6° de la ordenanza.

HIJA. Mirna González, acompañada de otras personas, pidió “devolución” del terreno a su madre, Constancia Alema.
