Caacupé: Obras municipales adjudicadas por contratación directa para eludir control de la Junta Municipal 

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MERCADO. Nadie sabe sobre el “costo cero”, contrato y empresa adjudicada del estacionamiento público-privado.

De un tiempo a esta parte, el titular de la comuna serrana, Diego Riveros (PLRA), “inunda” las redes sociales con fotografías y videos de obras encaradas por la municipalidad. El libreto que utiliza el jefe comunal es “costo cero” y “beneficio” para la comunidad. Sin embargo, se cuida bastante bien de no revelar datos de procedimiento de licitaciones, presupuesto y empresas que ejecutan las obras. La mayoría de las construcciones se lleva a cabo mediante contratación directa para eludir el control de la Junta Municipal.


ADJUDICACIONES. Fíjese que se fracciona el rubro de construcción de cocina comedor para “adecuar” al procedimiento de menor cuantía.

La Ley 7021/2022 de “Suministros y Contrataciones Públicas” establece que las licitaciones públicas de Menor Cuantía Nacional (Contrataciones directas) es un proceso de contratación pública simplificado para bienes, servicios u obras de un valor específico, inferior al monto que estipula las licitaciones públicas nacional. Esta normativa permite a las municipalidades adjudicar obras hasta G. 560 millones sin necesidad de pasar los proyectos por la Junta Municipal.


PROYECTO LAGORÁ. También fue fraccionado en varios montos ajustados a contratación directa para evitar control de la Junta.

Este procedimiento legal de contratación tiene el objetivo de fomentar la participación de las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES) en las compras del Estado y utiliza mecanismos con menos trámites y menos formalidades que una licitación pública de mayor cuantía nacional.


MENOR CUANTÍA. Es para fomentar pequeñas empresas, pero en Caacupé no se sabe cuáles son las beneficiadas.

En el caso de la municipalidad de Caacupé, un proyecto de obra que cae dentro de las licitaciones de mayor cuantía por la envergadura lo que hacen es fraccionar los montos y así utilizar el procedimiento de contratación directa. De esta manera, la consigna “hecha la ley hecha la trampa” permite que los procesos de llamados no pasen por la Junta Municipal y no requieren de aprobación de los concejales.


RECUADRO. La cancha de Lagorá aún fue terminada y también pasó por contratación directa.

La gráfica de los llamados a contrataciones de la administración del intendente Riveros, publicadas en la página web de la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas (DNCP), revela el mecanismo utilizado para evitar que las obras y compras pasen por la aprobación o rechazo de la corporación legislativa municipal. De esta manera, los concejales no tienen la posibilidad del control y el titular del Ejecutivo municipal no responde los pedidos de informe de los ediles.

FOTOS. Facebook