INTENDENTE. Diego Riveros habla de “transparencia”, pero no muestra en la realidad (Foto: radio Ñanduti).
El intendente de Caacupé, Diego Riveros (PLRA), posteó en las redes sociales afirmando que “desde el 2015 venimos rindiendo cuentas de cada gestión, cada inversión y cada obra porque creemos que gobernar también es informar con claridad”. Se le puede aplicar la frase “dato mata relato”. Sus argumentos o discursos vacíos de datos comprobables en su “rendición de cuentas públicas” terminan siendo un “show mediático” ante la ciudadanía y no una realidad comprobable.
Por eso es importante saber que la frase “dato mata relato” se utiliza para indicar que los hechos reales y comprobables tienen más valor y más fuerza que una “historia, discurso o relato sin pruebas fehacientes”. Mostrar solo fotografías, videos, e historias fantásticas no son pruebas de transparencia. A la rendición de cuentas le debe acompañar datos planificación de las obras, presupuesto asignado a cada obra, llamados a licitaciones, empresas adjudicadas, calidad de materiales utilizados, cifras reales invertidas, planilla de fiscalización de las obras, entre otros.

¿RENDICIÓN? Solo incluyó fotografías, videos y discurso vacío, pero ¿los documentos? ¿las cifras verdaderas?
Riveros, acostumbró a la ciudadanía caacupeña a menoscabar a la Junta Municipal en su rol de contralor en la utilización de los recursos municipales. En todo este tiempo se negó a responder los pedidos de informes de los concejales opositores a su gestión, no se presentó nunca a ser interpelado por los ediles y utilizó a sus leales de la Junta para presentar supuestas “verificaciones de las obras”. La transparencia pasa por mostrar la utilización de los recursos sin “maquillaje”.
El dato es la información precisa, prueba fehaciente, y la realidad que se puede medir o comprobar. Mientras que el relato es apenas una versión, el cuento político o la justificación subjetiva que intenta convencer a la gente sin mostrar documentos o cifras reales. Por eso, es común en la política, la economía y debates diarios pedir que se muestren números, cifras o evidencias en lugar de argumentos vacíos o ideológicos, como viene ocurriendo en la actual administración municipal.

PLANTA ASFÁLTICA. A cinco meses de dejar el cargo, Riveros no justifica costo-beneficio de la compra.
Hacer aprobar la rendición de cuentas “bajo la mesa” no es un signo de transparencia, sino es un atisbo o señal de ocultamiento de datos que posteriormente matan relatos oficiales. Reclamar transparencia es un derecho que tiene la ciudadanía que paga sus impuestos. Las autoridades están obligados a rendir cuenta verdadera ante sus contribuyentes y no esperar a ser obligados por ley de transparencia pública o un pedido del Congreso Nacional para responder los cuestionamientos.
