Ley 1626/2000: impune utilización de bienes municipales denuncia equipo disidente del PLRA en Caacupé

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POLÍTICA. Todo el aparato municipal está a cargo de Zárate para su solapada campaña electoral.

En ninguno de los programas que va por la plataforma de redes sociales, donde asiste el intendente de Caacupé Diego Riveros (PLRA), se animan a plantear el uso de los bienes públicos municipales para posicionar al precandidato liberal a las internas, Víctor Zárate. El “delfín” del jefe comunal, antes que cumplir con tareas afines a su cargo como director de Gabinete, sale a hacer campaña proselitista con maquinarias y recursos que pertenece a todos los caacupeños en abierta violación de la Ley 1626/2000.


LA LEY. Si hoy no respetan la ley, mañana no tendrán problema en seguir violando.

El equipo de la disidencia liberal denominado “Caacupé para los caacupeños” y que postula a la silla municipal al abogado Julio Romero, a quien el mismo oficialismo azul busca sacar de la competencia recurriendo a impugnación con ayuda del propio titular del PLRA Hugo Fleitas, denunció la “utilización inadecuada de los recursos municipales por parte de Víctor Zárate, candidato a intendente”.

COMUNICADO. Exigen que precandidato de Riveros deje de usar bienes y recursos municipales.

El Art. 60 de la ley 1626/2000 prohíbe taxativamente a funcionarios públicos a realizar campaña política utilizando el tiempo y el cargo para influenciar o afectar el resultado de una elección, cualquiera sea su naturaleza. Para el organismo público donde trabaja el funcionario le está vedado “ejercer cualquier actividad política partidaria dentro del mismo”. Sin embargo, para autoridades indignas, la ley es letra muerta, al utilizar bienes y recursos que no le pertenecen y para fines electorales.


ZÁRATE. En horario laboral y usando bienes de la municipalidad promociona su alicaída figura política.

Además, el equipo que lidera Romero exige “la desvinculación inmediata de Zárate de la instituciónmunicipal, de modo que compita en igualdad de condiciones con su adversario político”. Es de público conocimiento que Zárate no goza de la aceptación en las bases liberales de Caacupé, por ser un candidato impuesto por Riveros, y que sin la ayuda del aparato municipal y sin el respaldo de funcionarios privilegiados no tiene margen de competencia leal frente a otros aspirantes.


PROHIBICIÓN LEGAL. La empresa VIZA, de Zárate y su esposa, presta servicio remunerado a la municipalidad.

El equipo de la Lista 9 también manifiesta públicamente que Zárate debe “sostener su campaña con sus propios medios y propuestas, y no apropiarse de las obras municipales como si fueran parte de su acervo personal”. Lo que el “delfín” del intendente debe explicar al electorado liberal es cómo hace para conseguir los contratos con la municipalidad para su empresa familiar que se dedica a demandar a contribuyentes.

FOTOS. Facebook